Comprar en pozo es, hoy, una de las formas más eficientes de entrar al mercado inmobiliario en Mendoza: se ingresa a un valor menor al de la unidad terminada y la diferencia se captura durante la obra. Pero no todas las oportunidades son iguales. La ubicación del desarrollo, el respaldo de quien construye y la claridad del esquema de pago hacen la diferencia entre una buena inversión y un dolor de cabeza. En Constructorres trabajamos sobre zonas de crecimiento real —como Guaymallén y Luján de Cuyo— donde la demanda de vivienda y de locales comerciales sostiene el valor de cada metro cuadrado construido.


¿Cómo funciona el financiamiento 60/40 que aplicamos en nuestros desarrollos? Es un esquema simple: el valor de la unidad se divide en dos tramos —uno se integra al ingresar al proyecto y el otro se acompaña en cuotas durante el plazo de obra—, de modo que el esfuerzo financiero se distribuye en el tiempo en lugar de concentrarse en un solo pago. Para el inversor, esto significa previsibilidad: sabe cuánto, cuándo y contra qué avance de obra paga. Y para quien compra su primera vivienda, es una puerta de entrada que no exige tener el total del valor el día uno.
“No vendemos humo: preferimos números claros, plazos reales y esquemas de pago que acompañan el ritmo de la obra.”Equipo Constructorres
Con más de 25 años de trayectoria construyendo en Mendoza, nuestra propuesta al inversor es la misma que a cada cliente: acompañamiento codo a codo y realismo financiero. Antes de reservar una unidad vas a conocer el estado real de la obra, los metros exactos y el detalle del esquema de pago. Si querés evaluar las unidades disponibles en nuestros desarrollos en pozo y preventa, escribinos por WhatsApp o dejanos tu consulta en el formulario de contacto: te armamos una propuesta a la medida de tu inversión.
